viernes, noviembre 13, 2020

Ese Gran Final... Assassins Creed III: Liberation




Eliminados todos los sospechosos de ser el Supervisor, nombre que recibe el cerebro detrás de toda la trama de este juego, sólo nos queda una persona a la que acudir en busca de respuestas, y esa persona se encuentra nada más y nada menos que en nuestra propia casa.

Sí. El enemigo final de esta entrega es Madeleine, madrastra de Aveline. Al llegar a casa, ella la recibe como si no pasara nada, pero Aveline le pide por favor que deje de fingir. Es entonces cuando se produce un intercambio de declaraciones en el que ambos bandos conocían las actividades del otro, pero ninguno dijo nada y siguieron viviendo en una mentira. Vamos, como en todas las familias jaja

Madeleine intenta negociar con Aveline bajo coacción, apuntándola con su arma, pero ella huye. No obstante, no llega muy lejos. Los guardias le cortan el paso y acaban por reducirla. Volvemos al interior de la mansión, donde ahora sí se produce la conversación. Madeleine asegura querer a su hijastra. Trata de convencerla aludiendo a que tienen enemigos en común, que desobedeció a Agate y mató a un objetivo que Madeleine quería muerto. La mujer sigue insistiendo en tenderle la mano de los templarios a su hija. ¿Aceptará?

De momento nos quedamos sin saberlo. Cambio de escena. Aveline aparece junto a Agate, y en unos pocos segundos, te ataca. Parece un tanto gratuito, pero está relación ya estaba rota de antes. No es la clásica relación maestro-alumno, aquí se han engañado y traicionado muchas veces el uno al otro, y lo que ocurre es que Agate piensa que Aveline se ha unido a los templarios al ver que la líder es su madrastra, dato que todavía tenemos por confirmar. Para rematar, Agate está enamorado de la madre de Aveline, lo que hace que esta situación le provoque todavía más dolor.

Agate te alcanza con sus dardos alucinógenos, lo que aprovechan los de Ubisoft para meterte de relleno a todos los jefes que te has cargado hasta el momento, con dos o tres lacayos acompañándolos. No me mola nada el reciclaje barato éste, y suele significar que después no hay más combate.

Al librarte de las ilusiones, llegas a la cima del árbol del pantano. Aveline termina perdonando la vida a Agate, pero él se niega a aceptar ese tipo de trato misecordioso, lanzándose al vacío.

Aveline vuelve con su madre, donde vemos la ceremonia de iniciación de Aveline en los templarios :o Madeleine está intentando utilizar el artefacto encontrado en Chichén Itzá, pero no consigue hacerlo funcionar.

Es entonces cuando se da cuenta de que Aveline no le ha contado toda la verdad sobre el artefacto, y la única razón es porque sólo había fingido estar de su lado, nunca se había unido a los templarios.

Acto seguido, Madeleine manda a sus secuaces a por ella. Hala, otra vez oleadas de enemigos menores. Que mala pinta tiene esto…

Cuando aniquilas a todos los guardias, se desvela la verdad. El padre de Aveline no murió por causas naturales, fue lentamente envenado por Madeleine, por el dolor de que siguiera amando a la madre de Aveline. Una vez ambas muestran su verdadera cara, Aveline acaba con su madrastra con la hoja oculta.

Comienza la presentación final. Aveline activa el artefacto utilizando su medallón, la pieza que faltaba para completarlo. El artefacto nos muestra un vídeo holográfico de individuos de la primera civilización abogando por el fin de la esclavitud de los humanos. Créditos.

Finalmente vemos una escena en la que Gerald vuelve a mostrarle su apoyo a Aveline, y también como le informan de que, por su condición de esclava liberada, no puede heredar la empresa de su padre. Fin.

Seré claro. Esto no es un Assassins Creed, es un culebrón venezolano de hora de la siesta. La madrastra es la mala, que obliga a la madre original a huir, la cual, a su vez, era una amante anterior de su adinerado esposo, con quien tuvo una hija ilegítima, esclavas ambas, pero que terminan siendo liberadas por su señor. El marido muere envenenado por su actual esposa, la hija no puede heredar, el maestro de Aveline enamorado de su madre se suicida… No me jodas, ha faltado el jardinero cojo (pero con el miembro enorme) que satisface las necesidades de la madrastra, acusada por el tedio y los viajes de negocios de su marido, pero que en realidad es la hermana de la madre original de Aveline, que se ha cambiado de sexo, y ha venido para vengarse y matar a todos entre terribles sufrimientos… Y luego, jugablemente, el final es basura de la buena también. No hay combate final propiamente dicho, sólo oleadas de guardias y jefes anteriores reciclados. Tampoco utilizas lo más interesante del juego, las habilidades de las tres identidades de Aveline, para alcanzar tu objetivo. Apenas se aprovechan durante el juego, y ya al final directamente ni las usas… Es que no hay nada a lo que aferrarse…

Valoración Global del Final
I'll Remember the Ending
Dramatic Finish
Decisive Finish
Brave Finish
Sophisticated Ending
An Ending to Get Over
 Refrain Ending
Fateful Ending
Strepitoso Ending
Liar Ending


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