martes, abril 23, 2013

Ese Gran Final... Luigi's Mansion



Después de eliminar al fantasma que pintaba cuadros de fantasmas, valga la redundancia, te dan la llave final, que nos da acceso a la sala que está al fondo del sótano, el lugar donde se encuentra Mario.

Enseguida bajamos al sótano y una vez más, tenemos esa animación de Luigi abriendo al puerta, esta vez con un pomo con motivos de Bowser. Todavía recuerdo lo anonado que me quedé al ver estos gráficos allá en el 2002, y aún los sigo considerando buenos.


Al cruzar la puerta nos encontramos con el Jefe Final, el Rey Boo. Bien!!! No es Bowser, a pesar de que cuando vas a sala de la pitonisa Reynolds te dice que Bowser está en la mansión y eso me hizo pensar que iba a ser el Jefe Final, pero no, ahí está, quien tenía que ser, el Rey Boo, que nada más llegar se deleita viendo la desesperación en los ojos de Mario y se descojona de Luigi por tragarse que le ha tocado una mansión en un sorteo.


Pero la ilusión dura poco. Boo se mete en el cuadro de Mario, que se transforma en un cuadro de Bowser. Tras eso, el Bowser del cuadro cobra vida y absorbe también a Luigi dentro del cuadro, teletransportándolo al área de combate, la azotea, donde cae, como siempre, detrás de ti, dándote uno de esos sustos típicos del juego.


Nooooooooooo!!! Al final el malo sí es Bowser u_u Que manía con meterlo en todas partes. No es que tenga manía a Bowser o a ningún personaje. Simplemente es que si el Jefe Final tiene un cuerpo físico, no le vas a poder absorber, y por tanto, no vas a poder usar las características únicas de este juego que son paralizar a un fantasma con luz para que muestre su corazón y absorberle con la copia esa del cacharro de Los Cazafantasmas. Para que me entendáis, es como si en un RPG la mitad de los comandos se volviesen inefectivos y sólo pudieras atacar todo el rato sin posibilidad de hacer más. Si hubiese sido... digamos Phantom Bowser, con el corazón oculto por elementos como otros fantasmas y que tuvieses que hacer varias cosas para dejarlo al descubierto y poder absorberle, yo no tendría ningún problema.

¿Qué hay que hacer entonces? Bowser tiene varios ataques contra los que puedes hacer otra cosa que huir. Escupe fuego, como es lógico en él, también te absorbe y te come (a veces combina ambas cosas, primero te come y luego te quema antes de que te levantes y te jode vivo) pero también te lanza unas bolas de pinchos que misteriosamente se quedan en el terreno de juego un rato antes de estallar y que además puedes coger con la aspiradora.


A ver que pasa si enchufamos a Bowser con ellas... Anda, le revienta la cabeza!! Y mejor aún!! Sale el Rey Boo de su interior!! (ya me estaba temiendo que iba a ser únicamente darle tres veces con las bolas de pinchos...) Bueno, al menos ya sabemos que el Jefe Final no es Bowser, sólo toma prestada su apariencia. Algo es algo.


Sin embargo, al igual que los otros Boo, cuando tratas de absorberle no necesitas enfocarle para ver su corazón y que empiece a tirar de ti para todos lados. No, es como todos, le puedes absorber directamente, porque los Boo no tienen corazón, sólo los fantasmas de los cuadros porque se supone que fueron personas un día, así que no puedo decir ni una palabra en contra, por mucho que sea más divertido cuando enganchas al bicho y tira para todos los lados.

La cabeza de Bowser no se queda quieta, te sigue atacando, esta vez con hielo, para paralizarte y ayudar a Boo a escapar. Enseguida vuelve al interior de Bowser y empieza otra vez el proceso, hasta que le quitas los 500 puntos de vida.


Es más complicado de lo que parece. Como he dicho, muchas veces hace combos de sus ataques, eso sí, sin querer, pero los hace. Boo no para de moverse y cada golpe te quita bastante vida, además de dejarte a merced del enemigo unos segundos. He de añadir, además, que en 2002, el primero de mis colegas que tuvo la Cube, como buen chaval de 13 años, no tenía dinero, y sólo le llegó para la consola y el juego, no pudo comprarse la memory card. Entonces se pasaba el juego del tirón, cuando hay partes mucho más complicadas que esto como la sala en la que están los tres soldaditos de plomo, y después de pasarse el juego entero palmaba aquí, en el Jefe Final, y como sólo tienes una vida, pues a empezar desde cero...

Cuando le derrotas, te quedas su corona de rubí de premio.


Vuelves a la sala del sótano. El cuadro de Mario está al fondo, pero ahora está borroso y Mario cabizbajo. Normal, le han utilizado de puente a otra dimensión, eso agota a cualquiera. Coges el cuadro y te largas.


Ahora toca devolver a Mario a su forma original. Durante el juego ves como transforman los fantasmas en cuadros de nuevo. Ahora toca hacer lo contrario. El Profesor Fesor pone el cuadro de Mario al final de la máquina y vemos el proceso al revés. Cuando acaba, Mario sale escopetado de la máquina y se queda en el suelo atontando. Luigi le mira y empieza a llorar. En un principio pensé que era de la emoción y tocaba la típica escena pastelosa, pero no, es de risa! Luigi se descojona de su hermano en su puta cara, y a viva voz! Pero después de tantos sustos qué le podemos reprochar? Que se ría cuanto quiera, al fin y al cabo, se lo merece :) Fin.


Nos encontramos con el mismo problema que en Mario Sunshine, un juego cuyo final no explota todas sus características únicas. Sin embargo, a lo largo de la entrada hemos demostrado que, aunque el final no es como debería, al menos las decisiones tomadas al respecto se han hecho con coherencia y están justificadas en el argumento. Así que lo comido por lo servido.

Valoración Global del Final
Perfecto
Casi Perfecto
Muy Bueno
Bastante Bueno
Bueno
Aceptable
Malo
Bastante Malo
Muy Malo
Un Desastre

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