domingo, mayo 27, 2012

Ese Gran Final... God of War: Ghost of Sparta



Indagando en el pasado de Kratos...


Tras atravesar decenas de lugares y asesinares centenares de foes al fin llegas hasta tu hermano, lo cual es bastante divertido, porque nadie en ningún momento le ha dicho donde está, pero Kratos sabe perfectamente a donde tiene que ir. El pobre está colgado de un árbol, nada que no pueda resolver tu espada imbuida en fuego, y al caer Kratos muy simpático le dice que ya está a salvo.


Deimos no está de tan buen humor, tiene un considerable cabreo después de llevar no se cuantos años encerrado y culpa a Kratos de ello y de que tenía que haberlo salvado. Por tanto, nos agradece salvarle ahora siendo el primer Jefe Final.


Este es el único juego en el que al subir al nivel máximo la Espadas de Atenea dejan el haz de luz tras de sí de color dorado, pues sólo lo dejan siendo las Espadas de Atenea, por supuesto, y siendo Dios, cosa que solo pasa al final del 1, al principio del 2 y aquí. El combate en sí es como contra cualquier otro adversario. De vez en cuando te placa, te tira al suelo y empieza a inflarte a hostias y si haces bien el Quick Time Event puedes darle la vuelta e inflarle tú a él. Finalmente, te vuelve a placar, arrastrándote con él fuera de los límites de la plataforma. Ambos caéis al suelo y al aterrizar te remata con una serie de puñetazos. Sí, esta primera Batalla Final la pierdes y quedas ensangrentado.


Tánatos aprovecha para coger a Deimos ahora que tú estás inmovilizado y se lo lleva sin que puedas hacer nada. Al levantarte, apenas puedes caminar, incluso te caes al suelo y tienes que hacer un QTE de machacar botón para levantarte, pero después de eso, coges fuerzas de quien sabe donde y a por ellos.

Mientras avanzas hasta donde están, Tánatos arroja a Deimos por un precipicio, pero Deimos se queda colgando. Sin embargo, Tánatos no le pisa el pie ni nada, se larga y le deja ahí. Claro, sino tú no podrías salvarle en el último momento como cabría esperar.


Parece que salvándole la vida por segunda vez ya consigues que se le pase el cabreo. Ahora estáis juntos y unidos vais a por Tánatos, como en el Kingdom Hearts 2. Kratos le entrega a su hermano las armas de Esparta, la lanza y el escudo, para que pueda luchar junto a él. 

Al encontraros con Tánatos se da cuenta de que era a Kratos a quien debió secuestrar Ares, no a Deimos, que se equivocó de guerrero marcado. De todas formas le da igual, porque quiere matarlos a los dos, es nuestro verdadero Jefe Final.


Durante el combate, puedes hacer que Deimos ataque lanzándo la lanza, valga la redundancia, pero yo lo probé y no es muy últil, casi es mejor dejarle por su cuenta, la IA hace suficiente. El duelo es bastante sencillo, al fin y al cabo sois dos contra uno, y para colmo al terminar hacéis un ataque combinado bastante llamativo en el que Deimos placa contra él atravesándole con la lanza, le arrastra hasta el borde del precipicio para que después Kratos lo arroje de una hostia con las Espadas de Atenea.


Sabes que la cosa aún no ha acabado, y Tánatos vuelve, pero transformado en un monstruo enorme. Volvemos ahora, al igual que en el Chains of Olympus, al tema de hacer rebotar los ataques enemigos para atontarle. Cada vez que le atontas puedes atacarle en el brazo, que se va mellando poco a poco. De vez en cuando regresa a su forma humana y el combate va cambiando de normal a monstruo y le da cierto dinamismo.


Una vez le has reventado todo el brazo te sale el icono de Quick Time Event de nuevo. Tánatos en su forma monstruo atrapa a Kratos con una de sus garras, momento que aprovecha Deimos para pincharle en el ojo con la lanza. Eso libera a Kratos, pero aprovecha para coger a Deimos, aplastarle contra el suelo, luego contra una pared de roca y luego dejarlo caer al suelo, que grita un momento cae muerto. Así, sin más, ni últimas palabras ni nada, muere de formas rápida e inesperada, como en la vida real.

La furia por la muerte de su hermano hace que Kratos se transforme en SuperGuerrero. El fuego que imbuía su espada ahora lo envuelve completamente y es infinito (parece que está en Kaio-Ken).


En esta forma, no te queda más que rematar a Tánatos, clavándole las dos espadas para transmitirle el fuego, que lo consume y obliga a volver a su forma humana. Ya no le quedan fuerzas, se arrastra por el suelo y juegas un poco con el. Alguna hostia, alguna puñalada para que se sufra, y finalmente, en un forcejeo abres con tus propias manos una de sus heridas, desgarrándole la carne, y después le clavas las dos espadas a la vez, terminando finalmente con él.


Terminada la batalla, coges el cadáver de tu hermano y te encuentras al viejo misterioso del God of War 1, que sigo sin saber quien coño es. Me terminaré el tres y seguiré sin saberlo, estoy seguro. El caso es que ya tiene una fosa cavada para que entierres en ella a Deimos.

Apenado, Kratos, va hasta un precipicio y hace un amago de tirarse, pero termina por no hacerlo. Se pregunta que en qué se ha convertido. Atenea aparece para felicitarle pero la manda a tomar por culo. Ya tiene otro motivo para vengarse de los dioses. Kratos entra en el Olimpo y Atenea se queda sola y dice, perdona hermano, confirmando que Kratos es hijo de Zeus, aunque no sea ninguna sorpresa.

Después de los créditos, el viejo misterioso del God of War 1 sale cargando con el cadáver de la madre de Kratos y lo mete en una fosa. Al lado, hay otras dos, una abierta y sin nadie y la tumba de Deimos, y él dice Ya sólo queda uno. Fin.


Conclusión, no tiene nada espectacular salvo ese último indicio de que hay una tumba esperando a Kratos (morirá en el 3?) ni tampoco tiene ningún fallo destacable, quizá que el tema de la muerte de Deimos se ve un poco forzado, pero nada más, por tanto este final es...

Valoración Global del Final
Perfecto
Casi Perfecto
Muy Bueno
Bastante Bueno
Bueno
Aceptable
Malo
Bastante Malo
Muy Malo
Un Desastre


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