miércoles, abril 06, 2011

Ese Gran Final... Final Fantasy VIII





Recién terminado os traigo mi análisis del final de este fantástico juego.

Llegas a la torre del castillo donde está Ultimecia (Artemisa en la versión Española), que simplemente te espera para luchar. 


No hay revelaciones de ningún tipo, pues el juego es lo suficientemente largo como para habértelos contado todos ya y dejarte disfrutar del combate tranquilamente sin esperar a que alguno de tus amigos sea un traidor o que el malo final sea tu padre o tu hermano (aunque hay una teoría por ahí de que Ultimecia es Rinoa). Lo único que esperas como un tonto mientras te echa la charla Ultimecia es cuando van a dejarte elegir a los miembros del party que vas a usar para enfrentarte a ella. La sorpresa viene cuando ella dice ¿Quién se enfrentará a mí? Buah, elegiré yo! Y si sólo has desarrollado y enlazado G.F. a tres personajes y a los otros tres les has dejado de lado te quedas con una cara de idiota cuando se te parte el equipo y aparece alguno desarrollado y dos que sólo pueden atacar y tienen menos de 1000 de vida.


Comienza entonces el primer jefe final, con muy buen pie porque por primera vez en un Final Fantasy (de los que llevo pasados) el primer jefe final es el antagonista y sin transformar ni nada, ni tampoco un bicho asqueroso sicario suyo que haga de telonero (en FFVII Sephiroth sin transformar es el "cuarto jefe final" pero dadas las características de esa batalla creo que no lo voy a contar, pero si en algún otro también te enfrentas al antagonista sin transformar en la batalla final no lo comentéis, porque no lo habré jugado. Golbeza no cuenta porque no es en la batalla final cuando te enfrentas a él, al igual que Garland). Bueno, no será para tanto, sólo es el primero, piensas tú inocentemente y te preguntas si vas a poder sacar a los miembros del party que tienes desarrollados o si tienes que pringar toda la batalla con ese equipo. Por suerte  por desgracia no tardas en descubrir que sí, el juego tiene pensada una forma en la que puedas hacerlo. Cuando te mata irremediablemente a alguno de los miembros no desarrollados de pronto aparece un hada y tú piensas Que maja! Si me lo va a resucitar pero no! De repente empieza a desintegrarse hasta que desaparece para siempre y sale otro en su lugar y ahí si que te quedas con una cara de imbécil que no se puede describir xD. Fuera de eso, este primer combate es bastante sencillo. Te hace magias fulgor, fusión y poderosas, pero no te hacen mucho daño, únicamente su magia Maelstorm que te quita alrededor de 5000. Superado eso, con  Edén medio desarrollado o con un Summun, cae de una hostia.


Después te dice Invocaré a la criatura que más temes, que se supone que es el G.F. que ella tiene enlazado y sale un grifo que en la versión en español se llama Shinshi que significa caballero en japonés, pero Shishi significa León, que tendría más sentido por aquello de que Squall se apellida Leonheart, así que no sé si es un error o no. Este segundo jefe empieza sin demasiada complicación, hasta que se cabrea y te hace su ataque gordo, que te sube al cielo donde un extraño núcleo negro estalla en medio de una explosión de luz que te vuelve a quitar entre 5000 y 6000. Por eso lo mejor es usar magias Aura y matarle rapidito con los límites de Irvine y de Squall para que sólo te lo haga una vez.


Pero ahí no acaba todo, pues después se fusiona con su G.F. y si tú intentas usar a uno de los tuyos inmediatamente te hace un ataque de 9999 de daño y te lo anula de un plumazo, así que si dependes de Edén ya estas perdido, aunque a estas alturas, tu victoria ya dependerá de cuantos, y sobre todo cuales personajes te ha desintegrado (Yo me lo conseguí pasar cuando me coincidió que me tocaron los tres que tenía desarrollados). La mejor estrategia siguen siendo los límites,  y si el combate se alarga lo suficiente tendrás el placer de que te haga su ataque más flipao, en el que te sube al espacio, engancha cuatro planetas con unos hilos y los estrella y revienta contra ti en un momento.


Si eres rápido y no le das tiempo a hacerlo, no tiene mucha dificultad. Pero bueno, ya vale de hablar de lo que puede hacernos ella, también cuenta (y mucho) lo que podemos hacer nosotros para que el combate sea más espectacular, y nuestras mejores cartas son sin duda Edén, la invocación final, y Summum, el límite final de Squall.


Como veis Edén es la única invocación y a su vez el único ataque que quita más de 9999 hasta ese momento (pues en Final Fantasy XIII se llega a quitar 999.999 con la invocación de Vanille).


Cuando le ganas se desintegra, se para la música, sale una nieve de luz, crees que todo ha terminado, empiezas a sonreír, pero de pronto...


De pronto se queda todo en silencio, se pone todo el fondo negro y aparece el cuarto jefe final, con el doble de vida que el anterior, le puedes hacer dos Summun y se queda tan tranquilo, y ademas con ataques puñeteros como el que te deja a todos con 1 de vida, pero a cambio, con una OST fantástica digna tanto del juego como de la  batalla, que os dejo debajo, aunque no se anima hasta 1:40. Si no tienes a tu equipo desarrollado en esta batalla, olvídate de ganar, porque si no lo atacas con dos y dejas uno para curar o resucitar rápido antes de que te desintegre a alguien, en cuanto le haces un poco de daño deja de darte tiempo para curarte después de hacerte el ataque de 1 de vida, e inmediatamente hace fulgor a alguno y se lo lleva por delante. Por supuesto también tiene su ataque Apocalipsis de 5000 de daño pero después de ver el de los planetas no es tan impresionante.



Con un poco de paciencia, y muchos límites, y muchas magias triples bien utilizadas, al fin caerá y podrás ver el final del juego. Con Ultimecia derrotada aparecen todos en otra dimensión y empiezan a volver a su época poco a poco, menos Squall que se pierde en la corriente del tiempo y acaba en el orfanato, se ve a sí mismo de pequeño, y a mamá Ede. Ultimecia aparece de pronto y le transfiere sus poderes a Edea antes de morir, cerrando el círculo. Luego empiezan las CG, espectaculares para ser de Febrero del 1999, y envidiables todavía en muchos juegos actuales. Squall sigue perdido en un desierto temporal, pero no se siente solo, empieza a recordar a Rinoa y la llama, quien responde desde el otro lado y le hace volver. Al fin Rinoa encuentra a Squall tendido en el suelo, pero no responde y le da por muerto. Sin embargo, le abraza, y las nubes de tormenta y el suelo árido se disipan y aparece el cielo azul y un jardín lleno de flores. Por  otro lado, Selphie está grabando el vídeo de la fiesta en el jardín. Irvine ligando con Quistis, Zell se atraganta... También se ve a Seifer pescando. De pronto ven a Rinoa en el balcón y la enfocan para grabarla, pero se acaba la batería de la cámara. Rinoa está mirando las estrellas y Squall aparece a su lado y la besa. El jardín vuela hacia a la luna y se pierde en el horizonte. Fin.

Qué más decir, la única putada es que haya tardado 12 años en dignarme a pasármelo xD


Valoración Global del Final
Perfecto
Casi Perfecto
Muy Bueno
Bastante Bueno
Bueno
Aceptable
Malo
Bastante Malo
Muy Malo
Un Desastre

5 comentarios:

  1. Considero que las 4 batallas finales de FFVIII son muy buenas, y lo dice alguien que considera este FF como el más flojo de todos (no me gusta decir peor) y el que menos me ha gustado.
    Pero evidentemente, una cosa no quita la otra y la sucesión de batallas, junto con la música es muy buena.

    El final en la parte del orfanato me pareció algo cogida con pinzas, pero bueno, todos tienen sus cosas.

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  2. Como tú bien dices, aquí se evalúa el final del juego, no el juego en sí, por lo tanto he dejado lado ciertos aspectos que me han desesperado como el tardar 15 horas en descubrir que el númro de magias que enlazas influía en tu amuento de stat. También que los GF ya tienen predeterminadas las dos páginas de habilidades, y si le enseñas una, te quedas sin otra o tienes que borrar. El sistema de enlaces en sí ha hehco que para mí haya sifo el Final Fantasy más complicado de jugar con diferencia sobre cualquier otro.

    Pero lo que menos me ha gustado, también con diferencia, ha sido el tema de los escenarios, que eran fotos en cámara fija y, salvo en el mapa del mundo, tienes que estar cargando un nuevo mapa a poco que te mueves. En FFVII y FFIX también eran fotos de fondo, pero al menos eran amplias y te movías con libertad entre las ciudades.

    Gracias por comentar.

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  3. A mi se me hace pesado el juego, más k los otros final fantasys uff.

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  4. hay unas cosas que me llamaron la atencion ( no se si seguira este blog xD ) una de ellas es que ellos no vuelven a su epoca, sino que el tiempo se habia comprimido y ( por lo que se ve en la escena del boss 4 ) ultimecia se esta deborando o absorviendo todo ( podemos ver como por debajo las estrellas se van metiendo dentro de ultimecia ) squall se pierde en medio de esa descomprecion del tiempo y busca o llama a rinoa ( vaya a saber uno por cuanto tiempo.. aun que es una pregunta sin respuesta ya que en ese momento no habia pasado presente o futuro y el tiempo fluye diferente ) . el jardinn lleno de flores que se ve al final donde rinoa encuentra a squall ( mas bien el que se genera cuando lo encuentra ) es el patio lleno de flores en la casa de edea, donde ellos habian dicho que si alguna vez seperdian, se encontrarian ahi. por lejos, el final mas hermoso de todos los final fantasy que jugue, y el mas hermoso de todos los juegos que me pase ( ojo, dije hermoso, no el mejor o el mas manija xD )

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