sábado, junio 22, 2024

Ese Gran Final... Dragon Quest II: Luminaries of the Legendary Line




Nos adentramos en el castillo de Hargon, la mazmorra final, pero el juego nos sorprende mostrando en su lugar el castillo de Midelhall, en el que además todo el mundo es feliz y está de fiesta, llegando al punto en el que subes a ver a tu padre, el rey, y le encuentras rodeado de putillas y diciendo que ahora sirve a Hargon xD


Está claro que esto no es real. Enseguida usamos el ojo de Rubiss para mostrar la auténtica forma del castillo. Una mazmorra rodeada de veneno, con pasadizos secretos y suelos tanto electrificados como congelados que hieren a los personajes a cada paso.


Por suerte, superada la primera planta del castillo, la mazmorra se vuelve mucho más amena y enseguida llegamos hasta Hargon y combatimos contra él.


Vaya decepción el diseño... Es prácticamente igual al malo del primer juego. Solo le han cambiado los cuernos por orejas con forma de alas de murciélago. 

Respecto al combate, hay una clara evolución respecto al título anterior, pues nos encontramos ante el primer JRPG que incluye un party de varios personajes. Final Fantasy I todavía tardaría 11 meses en llegar al mercado, así que marca una innovación sin precedentes.

Me hubiera gustado contar algo más, pero no me ha dado tiempo. El combate se acaba enseguida. No es que haya sido super fácil, sino que simplemente, Hargon tenía muy poca vida. Antes de morir, invoca a su señor Marloth, que nos cierra el camino con llamas para que no podamos escapar.


Marloth hace su aparición y comienza el segundo combate. Al menos, esta vez sí podemos decir que Toriyama se curró el diseño, dentro de sus propias limitaciones. Es una mezcla extraña entre un sapo y un murciélago, pero ahí está.


Aprovechando que era el primer juego japo con varios personajes, han querido diferenciarlos claramente para justificar su inclusión, pero lo han llevado al extremo, llegando al punto de que el personaje principal no puede usar hechizos, ni uno, a cambio de una gran potencia física. El segundo personaje es equilibrado, y el tercero al revés, gran poder mágico, pero potencia física nula. En este combate quita un mísero punto de vida...


A diferencia del combate anterior, en esta ocasión sí que vamos a tener que emplearnos a fondo para sacar el combate adelante. Malroth puede atacar normal a un objetivo, pero el problema es que cuando lo hace, son dos veces por turno. Si, por el contrario, opta por un hechizo, arrasará con la mitad de la vida de todos los personajes de golpe. Es muy peligroso y pasas más tiempo curando que atacando. De hecho, he terminado ganando de pura suerte, después de que se me acabara la magia y solo quedase con vida el personaje principal, también a punto de morir.


Al ganar el combate, escuchamos la voz del propio Erdrick, que nos habla desde el otro mundo, y termina pidiendo protección a la Diosa para sus descendientes.


Finalmente, volvemos a Midenhall, donde nuestro padre, el rey, abdica la corona en su primogénito, convirtiendo al personaje principal en el nuevo rey. Fin.


La verdad, teniendo en cuenta que es un juego que salió antes de que yo naciera, ha estado bien. Sigue sufriendo muchas limitaciones, pero no se puede inventar todo al mismo tiempo. El avance respecto al anterior es abismal, y en la historia también se han esforzado mínimamente. El tema del castillo ilusorio con el rey de juerga con las putillas, la mazmorra con los suelos trampa, el doble jefe final del que nos llevaban tiempo avisando, y el detalle de que te hable el mismísimo Erdrick ha estado muy bien. Igual, lo único que cambiaba era ponerle un poco más de vida al primer jefe y algo menos al segundo, para equilibrar un poco.

Valoración Global del Final
I'll Remember the Ending
Dramatic Finish
Decisive Finish
Brave Finish
Sophisticated Ending
An Ending to Get Over
 Refrain Ending
Fateful Ending
Strepitoso Ending
Liar Ending



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